Mis movimientos corporales son redondos, próximos, gentiles, ágiles, suaves y, hasta cierto punto, aéreos. De alguna manera, o de todas ellas, mi corporalidad expresa -maquinalmente- sólo un tipo de posturas y gestos: una suerte de estructuras corporales que bien se podrían definir como tiernas (amables, agradables, conciliadoras) y pasivas (no posicionantes, no directas, no activas). Es como si mis opciones de movimiento se hubieran ido congelando progresivamente (sin darme cuenta), y sólo pudiera optar a un cierto tipo de ellas. Así pues, aquello que requiere confrontación, fuerza, contundencia, ímpetu…me queda, de alguna manera, vetado; y, desde el “no darme cuenta”, le dedico tanta energía a ello (por ejemplo, a impedir la confrontación, o a evitar el conflicto, o negar mi fuerza) que mi cuerpo paga por ello una factura muy alta.

Llevo unos días observando mi dificultad para expresar la rabia. Sin darme cuenta, eso, me lleva a tener apretada la mandíbula; y a ir almacenando en esta zona mucha tensión.

Ayer llovía. Al salir a la calle, me di cuenta que levantaba los hombros. Al mismo tiempo, me percaté que ese movimiento, realmente, no me protegía de la lluvia (cabe decir, además, que yo ya estaba debajo de un gran paraguas). Entonces, me paré, respiré y bajé los hombros. Pude estar debajo de la lluvia de otra manera; más relajada, más relajado… Sentí que disfrutaba.

La semana pasada destiné gran cantidad de energía a controlar cierta situación, ya que la percibí potencialmente amenazante. En grupo, me descubrí haciendo bromas con el objetivo velado (para mí y para los otros) de suavizar el clima que yo percibía pre beligerante; luego, me denuncié  acercándome amablemente a una persona que, tal vez, en ese grupo, es la más proclive a la hostilidad y al desacuerdo frontal. Y, todo ello, con qué intención: por un lado, para que no se llegara, dado el caso, a un posible conflicto…que tanto temo; y, por otro, para mostrarme inofensivo y, por lo tanto, enviando subrepticiamente el siguiente mensaje: “yo no te haré daño; no me lo hagas tú a mí”. Todo este teatro inconsciente (que sólo a veces me doy cuenta de él a posteriori) me lleva, entre otras cosas, a tensar excesivamente las cervicales, y la zona de los ojos; a cerrar el pecho, y a respirar de forma muy superficial. Luego, me llega el dolor de cabeza que calmo con una dosis de ibuprofeno.

¿Qué mensaje inconsciente les  envío a los demás, a través del canal no-verbal (cuerpo, gestos, movimientos, posturas, voz, respiración…), con el que, de alguna manera, busco que les predisponga a la relación que quiero que, sin darme cuenta, mantengan conmigo? Por ejemplo, “Soy bueno y no-agresivo, no te haré daño, no me lo hagas tú a mí”; o, “No voy a cambiar lo que pienso y lo que creo, voy a convencerte que tú estás equivocado”; o, “Quiero que te fijes en mí, pero no voy a decírtelo porqué me da miedo que me rechaces”;  o, “Si no haces lo que yo quiero, vas a tener problemas conmigo”; etc.

¿Cuál es la experiencia que tengo de mi cuerpo? ¿Qué partes niego en mí, o de mí? ¿Qué es lo que he aprendí, de pequeño, a escindir de mí mismo para así recibir el amor de mis padres? ¿Qué es lo que arrinconé, a lo largo de mi infancia, a un necesario ostracismo para poder sobrevivir en el entorno en el que crecí?

¿Cómo puedo hacer consciente todo eso en mí? ¿De qué manera puedo integrarlo, de nuevo, en mí mismo? ¿Qué se abrirá (¿una emoción, tal vez?) si le doy atención, si lo flexibilizo? ¿Qué ocurrirá con el “sentido de mi yo” si diluyo la rigidez corporal; y, con gentileza, doy calor a lo congelado o abrazo lo petrificado que hay en ciertas partes de mi cuerpo?

En la segunda sesión con el grupo “Mirant la família” dirigimos nuestra atención al cuerpo, a nuestro cuerpo: a la postura, a los gestos, a la voz, a la respiración…a las sensaciones corporales. Y miramos cómo, desde ahí, desde lo corporal, llegamos y nos alejamos, amamos y negamos, acogemos y rechazamos…a nuestros hijos e hijas.

Guillem Massot  

Licenciado en Ciencia Física. Educador Social. Terapeuta Gestalt. Formado en el programa SAT de C. Naranjo. PNL, Focusing y Flores de Bach. https://guillemassot.wordpress.com/about/

Facilitador del grupo regular Mirant la Família en Cercle de Conciencia Tarragona www.centretarragona.es

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